Conclusión: acción y efecto de iniciar algo.


 

No, no me he vuelto loca; he creado mi propia definición de conclusión: acción y efecto de iniciar algo. Porque si algo tengo claro tras las jornadas de #MuseosPro es que debe ser el principio de algo. Y no me preguntéis el qué. Creo que, todos los que hemos participado, todos los que tenemos interés en revalorizar la labor de los profesionales de los museos, debemos aunar fuerzas, energías e ideas y seguir con el camino que se ha emprendido con esta iniciativa capitaneada extraordinariamente por Almudena López y Laura Cano. Y avalada por Bauapp.

Siempre que me enfrento a unas conclusiones debo reconocer que me asaltan más preguntas que respuestas. Así me pasaba tras cada sesión de #MuseosPro, tras cada subida de artículo, tras cada intensa charla… Dudas, preguntas, reflexiones… No me gustan las conclusiones. Quieren decir que algo concluye. Y en el caso que nos ocupa, no creo que esté todo dicho. Como ya he dicho antes, creo que debería ser considerado el inicio de algo. Más que una creencia es una necesidad.

Así que para romper el hielo, consulté la RAE para ver como definía el término “conclusión”. Y seleccioné las tres primeras entradas:

  1. Acción y efecto de concluir.
  2. Fin y terminación de algo.
  3. Resolución que se ha tomado sobre una materia después de haberla ventilado.

Bajo mi punto de vista, no se han resuelto cosas, sino que se ha visibilizado los problemas del campo de trabajo en el que muchos nos encontramos inmersos; se han abierto las ventanas y se ha ventilado una habitación:

  • perfiles no adaptados cubriendo puestos para los cuales no están formados;
  • poco efecto del asociacionismo por encontrar la barrera de los intereses personales;
  • formación demasiado teórica y anticuada para los puestos fijos;
  • la falta de recursos económicos provoca que las contrataciones mermen o se ponga en manos de grandes empresas con escasa o nula vinculación con el sector diferentes labores museísticas;
  • escasa transparencia a la hora de adjudicar proyectos;
  • sustitución de puestos profesionales con personas en formación (becarios y personal de prácticas).
  • intereses puestos más en el producto que el proceso.

Suma y sigue…

Comparto la reflexión que ha realizado Almudena en sus conclusiones (http://museospro.com/museospro-aprender-haciendo-y-compartiendo/) acerca de que el problema es sistémico y por tanto no nos podemos dormir en los laureles y conformarnos con el manido “mal de muchos…” y tendremos que atajar el sistema desde nuestra pequeña parcela propia, y también trabajar en red todo lo que podamos. Crear comunidad. Este tipo de iniciativas no deben servir solo para quejarnos de lo mal que está la cosa, sino también para plantear soluciones viables. Últimamente, utilizo mucho una frase que me impacto cuando la oí: “Los buenos se quejan, los mejores se adaptan” ¿queremos seguir quejándonos y no aportar nada? ¿o queremos demostrar nuestra valía, demostrar que estamos preparados, que estamos concienciados, tenemos ilusión, fuerza y, si me apuráis, hasta la clave para mejorar el sistema? Conocemos el estado del sistema, sabemos sus puntos débiles, tenemos herramientas para maniobrar dentro de él, adaptando la situación a nuestros intereses.

Creo que demandamos mucho a los museos, estando muchos de ellos, anclados en una estructura encorsetada. Les pedimos que se abran a nuevos públicos, a nuevas formas de interacción, a formatos más interesantes e innovadores, que se vuelvan tecnológicos de la noche a la mañana…. Pero ¿si la estructura o el sistema adolece en su interior cómo nos vamos a mostrar hacia el exterior? Pedimos, pero ¿qué damos? Cada uno que haga acto de autocrítica, nosotros que tenemos la llave, porque tal vez los museos, no la van a hacer.

Y si la hicieran, si yo fuera ellos empezaría por pensar en mi no participación en #MuseosPro ¿Por qué no ha habido más presencia de técnicos de museos? Profesionales que, en la actualidad, desempeñen funciones laborales dentro de una institución museística o relacionados con ellas. Y sinceramente, no me vale que permanecieran en la sombra, durante los debates, leyendo lo que allí se decía. O que los horarios estipulados no fueran compatibles con sus agendas laborales. Se supone que todos estamos dentro de este barco y que tanto los de dentro como los de fuera, debemos tender nuestras manos para revitalizar nuestro campo de trabajo.

Además, durante muchos jueves se han enunciado preguntas que sólo ellos podían responder. Por ese motivo no puedo más que agradecer el buen hacer de profesionales como José Luis Hoyas y Aitziber Urtasun que sesión a sesión, artículo a artículo nos han demostrado su valentía e involucración con el campo de discusión.

No quiero mostrarme altamente negativa. Me niego. Esta propuesta ha sido una bocanada de aire fresco para muchos de los que sin estar dentro de los museos, pensamos en ellos con la intención de visibilizar el enorme potencial que estas instituciones tienen. Nos ha servido para mantenernos reflexivos, críticos y autocríticos; conocer y conocernos; crear comunidad; y ¡qué comunidad! Compañeros y compañeras de #MuseosPro no dejamos morir esto y, tras madurarlo en los próximos meses, volvamos a la carga. Las redes ya están tendidas ahora hace falta salir a faenar.

Gracias por enseñarme tanto. Gracias por compartir todo.

Artículo escrito y publicado originalmente para www.museospro.com

#MuseosPro

#MuseosPro

 

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