Conociendo la Revista Cultural La Charca


por Stella Maldonado Esteras. Educadora en Arte, Gestora Cultural y coordinadora del blog de Ubuntu Cultural.

 

Desde hace unos meses vengo colaborando con la Revista Cultural La Charca escribiendo artículos sobre educación artística y museos. Y hablando con uno de sus coordinadores, Javier Romero, vimos la posibilidad de conocer algo más sobre este nuevo espacio de divulgación cultural. Así que, manos a la obra, confeccioné una entrevista y concertamos Javier y yo una reunión, todo sea decirlo, en un lugar bastante bullicioso para hacer una entrevista. Pero bueno, fue una conversación agradable, en la que nos transmite su pasión e implicación por y para la cultura y sus deseos de que esta La Charca se convierta en un espacio multivocal abierto a la reflexión.

Y, antes de empezar, conozcamos algo más de Javier Romero. Javier es investigador en la Universidad Autónoma de Madrid y coordinador de la Revista Cultural La Charca. Licenciado en Historia del Arte, Máster en Museos y Educación de la Universidad de Murcia, Doctorando en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura (UAM) y se está especializando en “Educación de la mirada”.

Y aquí, la entrevista:

¿Cómo partió la idea de crear una revista cultural?

El primer número fue en abril y yo empecé a darle vueltas a la idea de revista a principios de año. Diseñando el proyecto de doctorado empecé a juntarme con gente de la cultura y nos animamos los unos a los otros para crear algo propio, con contenidos originales, con nuestra propia voz, e interesantes y que se caracterizara por ser un medio autónomo. Partió de la pura diversión dentro de lo cultural, haciendo algo que nos enriqueciera y, por otra parte, generar una red de gente interesante y que supusiera un feedback entre el equipo coordinador y ellos.

¿Por qué el nombre de La Charca? ¿De dónde procede o cómo se origina esta denominación?

Surgieron ideas varias en torno a la idea de comunidad. Queríamos un nombre sencillo, de una sola palabra, como en las revistas de los años 80. Surgió el nombre de “charca” como lugar donde acuden los animales, diferentes animales a saciar su sed, haciendo una metáfora con la gente: gente muy diferente, bebiendo de un mismo lugar. Nutrirnos de la cultura, reposarla, porque creo que, actualmente, es muy necesario reposar la información; ésta la recibimos de manera muy veloz y no nos da tiempo a reflexionar sobre ella. De ahí que la revista fuera mensual, con contenidos que se puedan leer tranquilamente a lo largo del mes y poder pensar en torno a ellos.

¿Por qué una revista digital y no en papel?

La idea de papel no está descartada. Ahora mismo es por tema económico y de viabilidad. Lo digital es muy interesante, llegas a mucha gente y en nuestros dispositivos lo tenemos muy fácil de mirar, de enseñar y de ver las imágenes a mejor resolución.

Como decía, no está descartada la idea de papel, de sacar una tirada, gracias al interés de algún patrocinador dentro del sector editorial; un número que no tuviera ningún coste para los lectores, ya que me gustaría que siguiera siendo gratis para ellos.

¿Qué papel juegan las nuevas plataformas tecnológicas en la difusión de la publicación?

Tenemos Facebook, Twitter y Google +, y hemos pensado en alguna otra plataforma, aunque de momento, la difusión se está haciendo a través de estas. En LinkedIn se creó un grupo para ir alimentándolo de personas interesadas en participar en la revista. Yo siempre se posteo los números en esta plataforma ya que está muy vinculada al sector profesional.

La periodicidad de la revista es mensual ¿hay suficientes contenidos novedosos que alimenten la publicación teniendo esta frecuencia?

Una de las cosas que más me interesaba realizar a través de la revista era dar voz a gente que está haciendo o terminando la carrera, sobre todo del área de Humanidades, normalmente por su vinculación con lo cultural, o personas que están en un postgrado y/o doctorado y que lleva investigaciones que dentro de su parcela son las que saben más… y que están empezando a publicar. No son voces conocidas y creo que si la red se extiende bastante, no habrá problema para completar los números mensuales, y no tener que estar buscando contenidos todos los meses, sino que lleguen aportaciones, y poder estructurar las publicaciones por temáticas.

En cada publicación mensual, hay varias secciones: una sección de recomendaciones de libros; otra de artistas, entre uno y cuatro, mostrando sus imágenes y hablando sobre ellos; otra acerca de proyectos culturales, dándoles difusión. Por otro lado están los artículos, entre 6 y 10. Preferimos artículos cortos, para que de tiempo a leerlos, reposarlos y reflexionar sobre ellos.

¿Qué diferencia a La Charca del resto de publicaciones culturales, ya sean en formato papel como en formato online?

Tenemos una apuesta por estudiantes de doctorado, para darles voz, porque tienen mucho que decir. Tal vez ellos no tienen cabida en otras publicaciones porque éstas estén más profesionalizadas. Las personas que están realizando sus investigaciones, publican en revistas de divulgación científica, siguiendo sus pautas. Abrirles La Charca, como espacio de divulgación cultural, les hace darles una perspectiva diferente a lo que publican normalmente, enfocándolo a un público general.

Desde el equipo coordinador, no ponemos limitaciones a gustos personales.

Revista Cultural La Charca

Revista Cultural La Charca

A día de hoy, en que proliferan los blogs con artículos y textos donde se habla de arte, cultura, etc. ¿Cómo se enfrenta una nueva publicación a ello, cómo convive?

Me parece muy interesante que haya cada vez más variedad por el hecho de crear una red intertextual, relacionada, colaborativa, heterogénea, cada uno en su línea, diversificando los contenidos. Se pueden dar contenidos que no sean valiosos en sí, o repeticiones de cosas ya dichas, pero también está el caso contrario, de que se aporte gran calidad e innovación que no se haya dado hasta ahora.

Muchos colaboradores de La Charca tienen sus propios espacios y publican con nosotros, y luego las postean en su blog, porque es autor y dueño de sus contenidos.

¿Cómo se ve el avance de los nuevos medios frente a las publicaciones tradicionales?

Creo que van en paralelo; aunque la manera de publicar los contenidos sea diferente. Las publicaciones tradicionales tienen otros medios, pagan al colaborador, que suele ser una persona profesional, eminente, procedente de la universidad o de museos, experta en temas… y solo buscan a gente con ese perfil.

En La Charca también buscamos gente así, aunque somos conscientes de que a muchos no podemos llegar, porque publican en otros sitios, porque ganan dinero y nosotros no pagamos, y también porque la gente busca una publicación con la que se sienta acorde con lo que está haciendo, a cómo se ve. Supongo que Guillermo Solana no esté interesado, a priori, aunque se mueve mucho en las redes sociales, en publicar con nosotros, pero nosotros se lo ofreceremos antes o después.

Todas las publicaciones tienen sus direcciones, no chocan, creo que pueden convivir de manera paralela. Queremos gente que tenga algo que aportar y que quiera colaborar, porque creemos que el mundo cultural y social tiende hacia lo colaborativo: tú tienes un proyecto y a mí me gustaría incluirme en él, nos damos a conocer, aportamos cosas, nos divertimos trabajando… Y esto es algo que puede diferenciar a los medios tradicionales de los actuales, aunque vayamos en paralelo.

¿Qué trabajo hay detrás de la confección de cada número de la revista?

A mi me gustaría que llegara el inicio del mes y tener todo el número dentro de las posibilidades que me ofrecen los colaboradores. Muchas veces es así; algunos colaboradores me dicen que “te parece este artículo” y adelante; de momento no tenemos una línea concreta para cada número, sino que cada publicación tiene unas líneas en sí, definidas, y que siempre procuramos que haya contenido dentro de ellas: por ejemplo en educación artística siempre ha habido contenidos porque es una vía que queremos potenciar… al igual que la poesía y los relatos. Partimos de que todas las secciones previstas para cada número se completen con aportaciones interesantes, porque partimos siempre de esas líneas para confeccionar cada número, y luego podamos ir contactando con gente, tanto con aquellos que nos traen sus ideas de artículos, como con otras personas que nos sugieren, o un museo que queramos dar a conocer. Como en el último número que hay una sección dedicada al Museo de Tradiciones Populares.

Cómo cubrimos cada línea de la revista, qué artista buscamos que sea interesante y qué poeta… y todo ello lo hacemos a través de instituciones, contactos, organismos o LinkedIn que es una herramienta que nos está sirviendo muy bien.

¿A la hora de crear los contenidos se cuenta con los colaboradores, se consensúan los temas, se especializan en líneas determinadas?

Cada colaborador tiene sus líneas; en ocasiones te dicen que les apetece escribir sobre un tema que puede ser interesante y, por supuesto, estamos abiertos a estas sugerencias. Por ejemplo, Magdalena Castejón empezó escribiendo sobre gestión cultural, dando casos particulares de colectivos en Murcia que se han autogestionado y que están dando una voz cultural mucho mayor de la que están dando los propios museos y nos pareció interesante. Los últimos artículos escritos por ella versan sobre educación artística, otros de sus temas específicos. Alicia Valina, que forma parte de la Junta de Exportaciones, nos pareció muy importante que nos contara que ocurre cuando sale una obra del país, que legislación regula, pero ella está especializada en la figura de Evaristo Valle y ha escrito sobre él en los dos últimos números.

Mi tema propio, el de cultura visual y educación de la mirada, muy vinculado a la línea de educación artística, se desmigará para mostrar varias perspectivas, varias narrativas, ya que no es una temática muy desarrollada en publicaciones al uso.

 

¿Cómo se ha hecho la selección de colaboradores, qué criterios se han seguido?

La selección no fue clara desde el principio; se hizo en base un poco a las líneas que se quieren potenciar: educación artística, interculturalidad, antropología, perspectivas de género… y de ahí, cada colaborador ha ido configurando su mirada.

 

Se intenta dar visibilidad a artistas jóvenes, desconocidos, emergentes ¿por qué?

Lo que sucede muchas veces en el mundo del arte, es que hay artistas que entran en el mercado, pudiendo no ser seña de calidad, pero cuando vamos a ARCO por ejemplo, lo que veo es circulación de dinero, el arte como materia de especulación, como decoración de casa, no veo arte como contenido. Esto generalizando mucho, eso sí. Porque hay otras cosas muy interesantes.

No nos interesan artistas así. No nos interesa el arte como mercancía. Hay artistas que tienen presencia en museos, con rigor y calidad, y con voz ya propia. Como Duarte Vitoria, artista portugués, reconocido, pero no por todo el mundo, es emergente aunque tenga obra en colecciones europeas y de Estados Unidos. Pero no nos cerramos a solo artistas desconocidos. Cada vez hay más gente, en cada punto del mundo se generan cosas diferentes, que hace cosas muy buenas. Gente que dibuja, como la gente de Dibujo Madrid, y no se considera artista, que no está en ferias de arte y no mercantiliza su obra. Y podría ser considerado como tal, perfectamente.

¿Cuáles son los pasos de futuro de La Charca? ¿Hacia dónde camina o hacia dónde le gustaría llegar?

Una de las cosas que he comentado al principio, y que me gustaría mucho, es que el equipo coordinador sea más grande; creo que cuanta más gente tome decisión en cuanto a los contenidos, cuanta mayor heterogeneidad de voces decisorias, será mejor la calidad de aquéllos. No debería anteponer mi visión, mi óptica a la elección de los temas, para dar a cada colaborador su voz.

Y por supuesto, crecer nuestra comunidad de lectores y seguidores para que así, la difusión nos haga que podamos estar en papel y realizar otros proyectos.

Y luego hay otras ideas, con las que estoy tonteando con ellas, y que creo que podrían ser interesantes para cuando se fuera pudiendo, como por ejemplo, la idea de sacar un podcast o realizar un programa de radio por cada uno de los números que fuéramos publicando, y que sirviera para comentar, ampliar contenidos, como lo que hace la Revista Cuadernos, invitando a las personas que han participado, o quien quiera participar, tras esa idea que expone muchas veces Juan García Sandoval, ex director del Museo de Bellas Artes de Murcia, que “cuando das una conferencia solo expones un 10% de lo que sabes”.

Comentar el número puede llevar a nuevos temas, a enriquecer el debate y que haya más lectores interesados.

Por otro lado, hay otra idea que puede ser muy interesante. Actualmente, creo que la cultura se debe entender desde el diálogo entre uno mismo y la sociedad, el contexto cultural en el que uno está. Cómo te ves, que proceso de reflexión haces ante todo lo que te sucede. Entonces, creo que en esa línea, tienen mucho que decir muchas personas, muchos sectores, para que se mojen, hablen, critiquen… y ahí entramos en un terreno cercano a la política, porque creo que no se puede entender la cultura fuera de la política, porque todo, al fin y al cabo, son decisiones.

Entonces hablar de política y cultura me interesa mucho, y deberíamos hacerlo desde la pluralidad, saber que tienen que decir partidos políticos y voces dentro de la cultura, y colectivos. Qué hay que proponer, porque está claro que así no podemos estar. Cambiando leyes constantemente. Los presupuestos que sólo se destinan a grandes industrias, en vez de hacerlo a propuestas más particulares, más pequeñas.

He contactado con el círculo de cultura de Podemos y es posible que hagamos una entrevista a uno de los responsables de ese círculo para ver que tienen que decir desde la formación. Me gustaría que no fuera una entrevista de propaganda. Pero creo que desde luego, dentro de la sociedad, esta formación está proponiendo cosas nuevas, cosas que muchos pensamos y que creo que habría que ver que dice para nosotros reflexionar sobre ello.

Desde la pluralidad, habría que hablar con los partidos políticos, sean del signo que sean. Pero si me gustaría hacer una reflexión: siempre que hablas con alguien, siempre lo que te dice te cuenta cosas sobre él mismo. Hablar con representantes políticos que lo que digan y hagan sea porque creen en ello.

Y si queréis conocer algo más sobre la Revista Cultural La Charca, os dejamos el enlace a los cuatro números publicados hasta ahora ¡y qué sean muchos más!:

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