#Dentroyfuera: Yo soy porque tú eres. Tú eres porque yo soy.


 

Dentroyfuera ¡Me encanta! ¡Yo no le hubiera puesto mejor título a este apartado! ¿Cómo se encuentran los profesionales colaboradores de un museo? Dentro y fuera, en tierra de nadie, en la delgada línea entre el ser y el estar; dentro, trabajando para una institución en un proyecto determinado; fuera porque, en muchas ocasiones la institución no les considera como parte del equipo por ser externos, por no pertenecer a la plantilla más o menos fija.

¿Y por qué afirmo esto? Porque lo he vivido. Sin dar nombres concretos, esta breve reflexión está basada en la experiencia personal; por tanto, que nadie se piense que estoy generalizando. He trabajado para instituciones museísticas desde varias facetas: prácticas, becada, como persona autónoma (o asistencia técnica como se suele denominar) y como empresa. Tengo muchas cosas que agradecer: el trato recibido, la confianza depositada en mí para desempeñar un trabajo, la escucha activa…

A pesar de sentirme orgullosa de los trabajos realizados para estas entidades y la relación establecida antes, durante y después de llevarlos a cabo, siento mostrarme crítica con una situación que creo que se repite con demasiada frecuencia. Y es que, desde mi opinión, si no perteneces al cuerpo de facultativos, en sus diferentes variantes, o estás bajo el paraguas de un puesto laboral fijo, te sientes ciertamente discriminado, fuera del equipo. Y una acotación, me consta que hay entidades que, teniendo magníficos profesionales ocupando puestos de personal laboral, son sustituidos por personas externas por… ¡que cada uno saque sus propias conclusiones! ¿Y bajo que vías se produce esta discriminación? Trabajar sin figurar; construir sin firmar; que se obvie tu trabajo una vez ya no estás en la institución… ¿se te ocurre alguna más?

El tema de pertenecer o no, de sentirse incluido dentro de un equipo me preocupa desde hace tiempo. Y no tanto por la relación contractual. Sino por la imagen social que se pretende vender después. Creo que es bastante cínico que una institución muestre al exterior un interés en vincular a las personas con las colecciones, con la entidad, cuando no cumple con ello mismo desde el interior, con sus propios trabajadores.

Pero también creo que existe un doble rasero entre los profesionales. Enarbolamos banderas en la defensa de los derechos de muchos compañeros, hablamos de asociacionismo para visibilizar nuestra labor… pero luego todo se queda en aguas estancadas por los intereses laborales personales de cada uno. Y es que, en una situación tan complicada como la actual para la sociedad en general ¿salvamos un puesto de trabajo a costa de valores éticos? Por la boca muere el pez pero si es con trabajo asegurado muero mejor. De ahí mis reticencias a las asociaciones de profesionales.

En una ocasión tuve que redactar unos temas sobre los modelos de gestión de instituciones. Y me encontré enfrentando el modelo español, ciertamente segregador, frente al modelo anglosajón en el cual se crean equipos multidisciplinares de profesionales para desarrollar proyectos conjuntos, permitiendo la polivocalidad y las multinarrativas. Esto, bien mirado, es crear comunidad, y si el museo por dentro la crea, será mucho más fácil crearla de cara al exterior, incluyendo a los públicos. Una pregunta ¿por qué es tan difícil aplicar este modo de trabajo en los museos e instituciones españolas? Y cuando hablo de crear comunidades de trabajo lo hago desde la óptica de integrar a todos los perfiles profesionales que se pueden dar: directores, comisarios, investigadores, restauradores, educadores, comunicadores…. Y seguro que me dejo alguno en el tintero de la memoria.

Y diréis ¿si muchos de estos ya trabajan en equipo? Sí, claro que sí, pero ¿todos? Por lo general, la figura de los educadores y comunicadores están más que acostumbrados a trabajar a posteriori, en los márgenes, con lo que ya ha sido construido por otros, por ejemplo, en algo tan sumamente importante como la creación de los discursos museográficos, tanto permanentes como temporales.

A la pregunta que formulaba con anterioridad sobre la posibilidad de extrapolar el modelo anglosajón a nuestro ámbito museístico creo tener una respuesta. Sí. O me gustaría que la respuesta fuera positiva y rotunda. O así lo han demostrado los muchos profesionales que han participado en el evento #MuseosPro jueves a jueves, artículo a artículo, diálogo tras diálogo. La necesidad de crear comunidad, de construir equipos, de dar un lavado de cara, y si me apuras, de cuerpo entero a los museos; profesionales, la gran mayoría de ellos que trabajan desde el exterior para museos, pero que quieren contar con los profesionales que ya trabajan en el interior; profesionales preocupados en construir red, con, entre, por y para los museos, para la cultura, para nuestro patrimonio.

Postdata: tras este maravilloso y completísimo debate que nos ha mantenido despiertos y reflexivos, no sólo los jueves de junio, a tantos profesionales que se sienten ligados a los museos ¿seguiremos fuera?

Artículo escrito y publicado originalmente para www.museospro.com

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#MuseosPro

 

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