Los procesos creativos en el aula 1


por Begonya Folch. Profesora de Música en Secundaria, Institut Quatre Cantons (Barcelona).

 

Y esto, ¿para qué sirve? Todo suma, Diego…

Conocer el propósito.

Alfons Cornella ha bautizado esta pregunta como el “factor PQS” del día a día en el aula, las siglas de “para qué sirve”. Esta pregunta nos da algunas pistas sobre quién nos la hace, como por ejemplo, que Diego necesita conocer el propósito.

El alumno que se interroga sobre el propósito quiere saber si lo que le ocupa es o no relevante, quiere estar seguro de calibrar el esfuerzo en función de la dificultad y de lo que va a conseguir.

Se diría entonces que Diego inicia una estrategia propia del aprendiz profundo porque se cuestiona sobre el propósito, usa procesos cognitivos complejos de manera espontánea, le gusta comprender, ver todas las posibilidades, hacer inferencias y aplicar el nuevo conocimiento en otros contextos.

Sin embargo, conozco a mis alumnos, y sé que el aprendiz profundo se hará esta pregunta en silencio, hacia adentro, sin apenas darse cuenta y como un proceso integrado en su lenguaje interior. Diego la hace en voz alta porque no ha encontrado nada entre sus experiencias previas que le haga conectar lo que ya sabe con el nuevo conocimiento, y tampoco ha sentido una emoción, ni positiva ni negativa, respecto al objeto de aprendizaje que cuestiona, de ahí su desorientación. La buena noticia es que al menos se atreve a plantear esa pregunta en voz alta, así que no todo está perdido: Diego demuestra que intuye que conocer el propósito es una de las premisas del éxito en cualquier emprendimiento, se muestra activo, me está preguntando hacia dónde debe dirigir su atención, quiere conocer la meta, calibrarla y recordarla durante el proceso.

El Arte, esa parcela de conocimiento.

Cómo le explico a Diego el propósito de una educación artística, cómo le digo que la creatividad se puede entrenar, que es una competencia clave en su proceso vital, que es un atributo de la inteligencia, que gracias a la creatividad el mundo es hoy como es.

Cómo hacerle ver que posee complejidades que difícilmente podrá comprender si no es por el camino del conocimiento artístico. “Diego, hay un infinito ahí afuera, y hay otro que crece dentro de ti; y esos dos infinitos -tal vez sean el mismo-, algunas veces son representados de una manera finita, en una pintura, una fotografía, una música, un poema…”

Bueno, puedo intentar explicarle todo eso, o puedo hacer algo para que se dé cuenta de la pieza que falta. Mi trabajo -un trabajo muy creativo, por cierto-, consiste en diseñar lo que los profesores y pedagogos llamamos “el conflicto cognitivo”, esa experiencia que va a desequilibrar a Diego y que le hará descubrir en otra capa más profunda, en otro pliegue de sí mismo, de los demás o del mundo esa pieza que le falta.

“La inteligencia no solo conoce lo que son las cosas, sino que también descubre lo que pueden ser.” José Antonio Marina (1).

El Arte cambia el Arte.

En una afortunada ocasión en que el pintor Ramón Herreros me invitó a conocer su estudio y su obra, no pude evitar preguntarle “¿cómo sabes cuándo una obra está acabada?”. Como músico sé que ese punto de llegada en realidad no existe, nunca la obra está acabada del todo, y lo que podría parecer desalentador es en realidad lo que da sentido al estudio, a la mejora, a la interpretación, al momento. Ramón Herreros me respondió enseguida, como responde quien ya se ha hecho amigo de una pregunta: “cuando ya no me duele”.

Rimsha frente al árbol mágico: Arbor Mundi, Ramón Herreros, 2013

Rimsha frente al árbol mágico: Arbor Mundi, Ramón Herreros, 2013

Esa necesidad de explicarse, de decir algo que debe decirse, anima el gesto creativo del ser humano. Podríamos aceptar entonces que lo más vital que ha explicado el Hombre, lo que más le ha dolido, lo más significativo de su experiencia de vida, nos lo ha dado envuelto en papel artístico. Esos papeles, puestos uno detrás de otro, nos han explicado tanto la historia del mundo como la historia del pensamiento. Como si se tratase de las piezas de un rompecabezas, cada expresión artística cedida a la Historia se iría colocando en su lugar, se iría justificando a partir de las que la precedieron, a la vez que iría colocando el nuevo pensamiento creativo en una nueva encrucijada, una especie de lugar de toma de decisiones del que el artista no puede salir si no acaba lo que había venido a hacer, pero donde deja, veladamente, parte de lo que fue, parte de aquello que fue y ya no es. Su testimonio vital, artístico-vital, no solo cambia el arte que le sucederá, sino que cambia el pensamiento de aquellos que habrán de recoger el testigo y el de aquellos que se detendrán a contemplar. Porque allí donde el artista dirige su mirada hay una pregunta relevante para todos los que miren, y, después de verla, ya no pensarán igual. El Arte cambia el Arte, porque cambia a quién lo hace y cambia a aquel que mira; y cambia a aquel que habrá de hacer arte después y a aquel que habrá de mirar lo que éste haga.

Pero esto no se lo puedo explicar a Diego.

El Horrocrux de Harry Potter es la metáfora más plausible que he encontrado:

Un Horrocrux es un objeto muy poderoso en el que un Mago o Bruja ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de alcanzar la inmortalidad. La creación de un único Horrocrux permite adquirir la capacidad de resucitarse a sí mismo si su cuerpo es destruido, sin embargo la creación de Horrocruxes múltiples permite ser inmortal. La creación de varios Horrocruxes es “costosa” para el creador, tanto por la disminución de su humanidad e incluso por la desfiguración física que conlleva…

Haciendo un paralelismo, hasta donde la metáfora se deje: “crear es un proceso complejo, ya que una parte de lo que uno es se deja atrás”. Dicho de otra manera, después de ese proceso tan complejo y profundo, después de bucear hacia el universo interior, después de buscar espejos en los demás, después de tantas tomas de decisiones y de esa tarea tan intensa, uno ya no es el mismo, es otro.

Emociones.

“Los valores generan emociones. El comportamiento es el resultado de las emociones, y no al revés.” Simon Dolan (2)

Nada existe sin una relación. “Unir los puntos” podría ser el resumen de la tarea docente, crear relaciones o, en el mejor de los casos, provocar que los alumnos las creen. Hoy sabemos algo que hace apenas unos años tan solo se intuía: aquello que se ha experimentado con emoción permanece mucho más tiempo en la memoria, tal vez para siempre. ¿Qué hace con esa certeza un profesor de Arte, o una profesora de Música como yo? Educar a través de la Música, más que enseñar Música; educar a través del Arte, más que enseñar Arte. El Arte es un sistema educativo.

Proyectos en Secundaria.

Proyecto TGPE Can Framis-Fundació Vila Casas

Durante el curso 2013-14 firmamos un acuerdo de colaboración con el Museu Can Framis, de la Fundació Vila Casas de Barcelona. Es un museo de arte contemporáneo de artistas catalanes o afincados en Catalunya. El museo está a cinco minutos del instituto.

Un grupo de alumnos va a recibir un encargo por parte del museo.

Sé que entrarán y saldrán del museo en menos de lo que me gustaría y muy probablemente sin detenerse  a mirar. Eso ya lo sabía San Agustín: “Nihil volitum, nisi praecognitum”, “no se puede querer lo que no se conoce”.

Los actos voluntarios suponen inteligencia, autodirección, ‘selfmanaging’.

El profesor, ante ese hiato de la mente de sus alumnos, ve un camino corto y cuesta arriba, piensa que podrá recorrerlo y quizás empiece a explicar lo que podrán encontrar en el museo, con la esperanza de que esa explicación servirá para que se detengan; o ve el otro camino, el de sacar del alumno aquello que ni él sabe que lleva en su interior, sus conocimientos previos, ciertos o erróneos, aquello que le hará detenerse frente a una obra, lo que “no sabe que sabe”.

Tomé el segundo camino, no les dije que iríamos al museo y tan solo les pedí que expresaran lo que era para ellos y ellas el Arte contemporáneo. Sabía que no escribirían nada, que dejarían el papel en blanco, así que les pedí que lo expresaran plásticamente, con un dibujo o una pintura (“¿Què és per a tu l’art contemporani?”). Aún así, Zikaria pensó en dejar su lámina en blanco. Le hice ver que eso podía ser, pero que en ese caso no sabríamos la diferencia entre su obra de arte y un papel. Eso le llevó a pintar su hoja de azul.

Azul, Zikaria, 2013

Azul, Zikaria, 2013

Algo ya había salido de ellos. Ahora había que unir los puntos.

Les dije que iríamos a un museo de arte contemporáneo y que llevaríamos sus dibujos y sus pinturas, y que una vez allí deberían buscar alguna obra que tuviera alguna semblanza con la suya (“Semblances”, “Semblances II” y “Semblances III”).

Y Zikaria, con su cuadro azul, llegó al lienzo Tríptico Rojo. Rothko, de Alfonso Alzamora, y se detuvo.

Zikaria frente aTríptico rojo, Rothko, de Alfonso Alzamora

Zikaria frente aTríptico rojo, Rothko, de Alfonso Alzamora

Primero dijo: “Begonya, me han copiado!”. Luego se puso a escribir un pequeño encargo: un microrrelato en el que el cuadro sea bien el protagonista, bien el contexto, o la idea, el sueño, la experiencia… La emoción. Para el señor Vila Casas cada cuadro de su museo tiene una historia. Para los alumnos, todavía no; había que crearla.

Nuestros dieciséis alumnos en otoño y veinte en primavera fueron yendo y viniendo al museo Can Framis con sus cuadernos de artista. La portada de esos cuadernos era su obra inicial. De esas idas y venidas surgió una colección de microrrelatos, poemas, monólogos interiores, paisajes sonoros y diálogos inspirados en las obras del museo que libremente eligieron, aquellas por las que se dejaron llamar. Esa colección fue entregada al museo como una audioguía (“Audioguia Art4Art”) para el visitante que quisiera escuchar cada grabación frente al cuadro. Los alumnos grabaron con su propia voz sus escritos o editaron sus paisajes sonoros con sus ordenadores, teléfonos móviles, algunos instrumentos musicales y algunos audios del banco de sonidos del Ministerio de Educación. Cada grabación fue guardada en Soundcloud y escondimos cada URL de cada grabación en un código QR que podía ser instalado discretamente junto al cuadro. También grabaron en Inglés y en Castellano, no solo en Catalán, y crearon una audioguía en Inglés con una parte de los microrrelatos traducidos y con los paisajes sonoros.

Ante Glasgow 3, de Xevi Vilaró

Ante Glasgow 3, de Xevi Vilaró

Todo el proceso está documentado en el blog del proyecto: “TGPE Can Framis”. Las siglas responden a “Trabajo globalizado de propuesta externa”. El hecho de que el encargo partiera del museo, del servicio educativo del museo, más concretamente, responde a una colaboración previamente pactada (y pensada por Ramon Grau (3), director del Instituto Quatre Cantons, de Barcelona). Al inicio del proyecto esto fue muy significativo, porque anuló el efecto “PQS” (“Y esto… para qué sirve?”) y convirtió la tarea en algo relevante, algo que sucedería en el mundo de los adultos, en un contexto de realidad y con una exigencia de calidad. El museo nos había hecho un encargo, crear una audioguía.

Creo que lo más transformador fue escribir a los artistas. Buscamos la forma de contactar con ellos y hacerles llegar sus grabaciones. Recibimos a cambio palabras muy valiosas, de esas que se recuerdan.

Alfonso Alzamora escribió esto después de oír el monólogo interior que grabó Zikaria:

“Gracias, Zikaria, por tus bellas palabras. Le decía Narciso a Goldmundo, en el libro de Hermann Hesse (Narciso y Goldmundo), que “donde acaba la imagen empieza la filosofía”. Es una de mis frases favoritas, la he convertido en un aforismo. No es nada fácil traducir el lenguaje plástico al literario, es tan difícil que con frecuencia los teóricos utilizan un lenguaje críptico que muchas veces no entienden ni los propios artistas. A mí me ha pasado. Yo siempre he pensado que los que no lo entienden son ellos, y se refugian detrás de un montón de palabras para ocultar su ignorancia.

Pero hay otro camino de comprensión: la poesía, que es el lugar común de todos. Tú has hecho un bello poema inspirado en mi pintura; es tu interpretación, déjame decirte que es mejor que la mía, porque al oírte me he emocionado. Porque has hecho mejor el cuadro. ¡No sabes cómo te lo agradezco! Me habéis hecho el mejor regalo de Navidad posible, a mí, que me gusta más celebrar los no-aniversarios que los aniversarios.” Alfonso Alzamora

 

Y Julio Vaquero escribió esto otro después de recibir el monólogo interior de Sergio sobre Zigurat de misteris:

“Querida Begoña, el regalo que tu y tus alumnos me hacen debería acallar a todos aquellos que creen que los niños y jóvenes tienen la cabeza vacía y nada puede esperarse de ellos. Yo creo que mucho de lo mejor de nosotros se deja ver en la poesía y hay mucha y muy madura en tus alumnos. Ojalá que cuando hayan crecido y las travesuras de la vida los haya puesto a prueba de mil modos, no pierdan la fé y la convicción en lo que fueron y en lo mucho que atesoran y crean en ello con rebeldía y determinación, para que nada les tuerza y para que todos aquellos que les digan de nuevo que no valen nada, solo muestren las limitaciones que ellos mismos arrastran” Julio Vaquero.

Ramón Herreros recibió el poema de Rimsha sobre su Arbor Mundi, y respondió en su Blog Ramón Herreros con estas palabras:

“A los pintores y escultores nos sucede que cuando la obra sale del estudio, para no regresar, sufrimos una pérdida definitiva, una cierta sensación de muerte. Por ello cuando se recibe una respuesta, algo que llega a partir del trabajo realizado y desaparecido, aparece un nuevo sentido. Un nuevo y estimulante sentido. Algo así acabo de vivir con el poema de Rimsha” Ramón Herreros.

 

Joaquim Budesca incluso vino a la presentación de la audioguía “Art4Art” que hicimos en el museo.

Con Joaquim Budesca en Can Framis

Con Joaquim Budesca en Can Framis

 

También nos dejó sus palabras en el correo electrónico:

“…Me gustó mucho lo que Lucas decía del cuadro, para mí fue una sorpresa muy agradable. Que un joven viese alguna cosa en mi pintura me emocionó, no creas, también necesitamos palabras como las suyas, y la fiesta en Can Framis fue muy bonita…”  Joaquim Budesca.

 

Otros ejemplos de proyectos creativos en el Aula de Música.

 

Siguiendo El Consejo de Kurt Vonnegut (4) a los estudiantes que le escribieron, siempre proponemos tareas creativas en clase de Música. Estas son algunas de las producciones de los alumnos:

El proyecto Màquines!”, un proyecto para imaginar el mundo.

Proyecto Melodías para un poema: “Camí de sol, per les rutes amigues… unes formigues!”, sobre cómo la poesía puede inspirar la creación melódica.

Proyecto Melodía”, unidad y variedad.

Sobre el éxito y el  fracaso, Ruth Stone.

Cuenta la escritora americana Elizabeth Gilbert que tuvo ocasión de conocer a la poetisa Ruth Stone. Ruth le habló de su proceso creativo, de cómo podía sentir y ver que el poema venía hacia ella desde el paisaje; debía atraparlo rápidamente, aunque fuera por la cola, o el poema se iría a buscar a otro escritor que estuviera más dispuesto.

Dice Gilbert que “el trabajo creativo nos pone frente al éxito y el fracaso, y hay que cambiar la perspectiva.”

Para mí es más que una cuestión de perspectiva; es un valor pedagógico que, o se busca, o no se busca. Las tareas que no tienen una sola respuesta correcta son las más complejas para la mente. Son propuestas didácticas tipo “abanico”, todos los alumnos y alumnas pueden tener un buen desempeño y todos podrán acceder al éxito, no en relación a los demás, sino en relación a uno mismo: si no hay una sola respuesta buena,’¿cuál elijo?’. ‘La mejor, la que más te guste’. El alumno se dirige a sí mismo, juzga lo que ha hecho y toma decisiones sobre cómo seguir. Es decir, la primera noción de calidad es su propio gusto, y es así como irá educándolo, por el puro placer de reconocer algo bello, algo nuevo, algo sorprendente, inesperado, sutil, sugerente, algo que ha descubierto en su interior y que no sabía que podía ser creado. Entrar en contacto con los lenguajes artísticos ya supone una ganancia.

En una exposición no todos los cuadros te detienen. Algunos me llaman a mí, otros a ti…

Denis frente a Trilogy of the Doubt, de Lita Cabellut

Denis frente a Trilogy of the Doubt, de Lita Cabellut

Cada persona se deja interrogar en un plano diferente. No es fácil explicar lo que eso implica a nivel personal. Yo creo que cada uno encuentra cómo completar el cuadro con su mirada, sus emociones y su experiencia, y es entonces cuando tomamos conciencia del valor de nuestro bagaje y de lo que atesoramos.

Pero sucede tan en silencio que es como si no contara.

En El Museo Can Framis cada alumno encontró su reflejo en una pintura, lo convirtió en palabras y sonidos y lo grabó. Y esta es su audioguía, una nueva colección de Arte contemporáneo, en palabras y sonidos, que no existiría si estos chicos y chicas no hubiesen entrado en el museo.

Y esto ¿para qué sirve?

Convertimos el museo en un espacio para una acción comunicativa, y fue transformador, porque mirar el arte es confrontar los dilemas de la sociedad que lo produce y, a la vez, los propios dilemas del que vive en esa sociedad. De nuevo, un juego de espejos: la obra de arte como una luz dirigida hacia lo que estaba oculto en cada uno y a la vez un espejo que proyecta hacia afuera la expresión individual, una conversación con uno mismo, el reconocimiento de una transformación:  “hoy soy esto, pero sé que mañana puedo no serlo”.

Este acto creativo, comunicativo, tan personal, tamizado, casi poético, no nos prepara para ninguna asignatura, y sin embargo nutre al alumno de autoconfianza y autoconocimiento para cualquier aprendizaje, porque intensifica su subjetividad.  Que sea invisible, no cuantificable y difícilmente evaluable no significa que no cuente. Dicen que Einstein mantenía siempre escrita en su pizarra esta frase: “Ni todo lo que se puede contar cuenta, ni todo lo que cuenta se puede contar”.

Y esto, ¿para qué sirve? “No sirve, Diego. Por eso es tan importante”.

 

Notas

(1) Marina, J.A. (Coord.) (2014) Creatividad en la educación, educación de la creatividad. Claves para hacer de la creatividad un hábito. Barcelona: Hospital Sant Joan de Déu (Ed). pág., 143. Disponible en la web: Faros.

(2) Dolan, Simon, Coaching por valores (vídeo: La diferencia entre valores y emociones) Emociones y Valores  [24 abril 2015].

(3) El Proyecto TGPE Can Framis es una propuesta de Ramon Grau. La propuesta didáctica se llevó a cabo con dos grupos de alumnos, junto con la profesora Bea Soldevilla y con la ayuda de Iris Folch y Carme Gabaldón para las traducciones al Inglés.

(4) Kurt Vonnegut, Make your soul grow. Carta del 5 de noviembre de 2006 a los alumnos de la Xavier High School de Nueva York.


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